CUANDO DI TODO POR HECHO
He recorrido por tanto tiempo
este camino de su mano...
siempre pensé que ella era
la compañera perfecta para mi viaje;
y es que nunca faltó una sonrisa suya,
su abrazo, e incluso un beso,
compartía mi vida, mi mesa, mi lecho,
caminábamos una al lado de la otra
sin que a nadie molestara o importara aquello...
Y fue así, que juré que no la dejaría,
y ella prometió que nunca me abandonaría.
Pero, cuando dí todo por hecho,
cuando imaginé que nada habría que la desplazara,
un rayo de luz me cegó y me sacudió como una tormenta;
la dulzura de una sonrisa nueva,
el calor de una mirada,
la magia de una desconocida ternura,
la pasión de un beso,
todo aquello encarnado en una silueta
tan conocida y familiar...
y entonces pude saber lo que era:
finalmente había encontrado mi lugar y mi hogar.
De esta manera,
mientras tú cruzabas por las puertas de mi corazón,
ella, timidamenmte, se escondía entre los pliegies de mi alma;
desde ese instante, me quemo entre dos flamas,
y navego entre dos mares:
porque mientras tuyos son mis días,
ella es la dueña de mis noches;
si tuya es mi sonrisa, de ella son mis lágrimas;
mientras tuyos son mis besos,
es de ella mi pasión;
es así como vivo ahora entre mis dos grandes amores:
mi soledad... y tú.